Dos mujeres en la peluquer?a del barrio:
- Luisa, estoy desesperada. En el terreno sexual, paso m?s hambre que una maestra de escuela. Claro que mi marido es del opus dei, y un d?a por el opus y otro por el dei… nada de nada.
- Ah, pues en este terreno yo estoy muy bien servida. Mi marido es luterano, y un d?a por el ?tero y el otro por el ano