Dos borrachos en un bar. a punto de cerrar:
- Oye, ¿por qué no vamos a mi casa para seguir la parranda?
- No, mejor a la mía, que está cerquita.
- A ver, veamos cuál está más cerca.
Llegan a la esquina, se detienen y dicen:
- Ya llegamos, ésta es mi casa.
- No puede ser, también es la mía.
- Llamaremos. Así sabremos de quién es. Tocan la puerta, sale la dueña y dice:
- ¡Qué bonito, padre e hijo borracho!
cualquier parecido con la realidad es mera coicidencia jajaja
muy bueno el chiste es muy muy muy bueno y una pregunta puedo publicar chistes?
es bueno el chiste xD si ke abran bebido para no recordar que son padre e hijo