Un cura confiesa a las monjas de un convento y la primera dice:
-Padre, que el otro día me reí en misa.
Y el sacerdote exclama:
-Bueno no pasa nada.Reza diez padrenuestros y Dios te perdonará.
La otra al pasar por el confesionario le dice lo mismo, y así con el resto de las religiosas, hasta que llega la última y el cura, ya cansado, le dice:
¿Qué, tú también te has reído en misa?
Y la mujer responde:
-No,yo fuí la que se tiró el pedo.