Una noche, se acuesta una pareja para dormir, y el marido empieza a
tocar a su mujer. La mujer se vuelve y le dice: “Lo siento, cari?o,
ma?ana primera hora tengo cita con el ginec?logo y quiero estar
fresca”.
El marido continua haci?ndole caricias, pero esta vez le susurra al
o?do:
“Tambi?n tienes cita con el dentista ma?ana?”